Las connotaciones de los abrazos de Lula Da Silva a Dilma Rousseff

Martin Llanos

Con un abrazo efusivo y hasta delegado, el saliente mandatario brasileño Luís Ignacio Lula Da Silva le entregó la presidencia a Dilma Rousseff en 2011 y con otro abrazo de apoyo moral incluso paternal el mismo Lula le dio a su sucesora Rousseff, en su salida cuando fue tomada la decisión congresal de suspensión a su mandato por supuestos actos de corrupción, el pasado jueves 12 de mayo de 2016.

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Según estudios Psicológicos, los abrazos dicen mucho de las personas, existen varios tipos de abrazos como también diferentes circunstancias y momentos en los que los seres humanos nos manifestamos de forma táctil para pronunciar algo o transmitir un sentimiento.

Particularmente los abrazos son manifestaciones de afecto ya sea en momentos felices como tristes, digo particularmente porque es tan fuerte la conexión que existe entre las personas que experimentan esta sensación de afecto que incluso algunos alegan que esto llega hasta el alma.

Al respecto, incluso a este abrazo del alma se lo ha llamado el “apapacho” y a decir verdad a quién no le gusta ser “apapachado”.

Tomando el ejemplo del abrazo que le dio Lula Da Silva a Dilma Rousseff, tanto en su inicio de mandato del año 2011 como a la salida del gobierno de manera interrumpida el 2016, se ha podido notar claramente a través de los lentes de las cámaras de televisión, maneras tan distintas entre uno y otro abrazo con los mismos actores (Lula y Dilma)

En un primer abrazo el (2011) se puede notar el contento y la alegría de los dos pero con mayor énfasis en Lula que da un pequeño impulso botando ligeramente su cuerpo hacia atrás para llegar hasta el abrazo total a Dilma, haciendo una pequeña pausa que les permite estar unidos por un momento y para concluir con unas palmadas en la espalda haciéndole saber o entender que él (Lula) está en respaldo de Dilma.

Revisando las imágenes, luego de la decisión de suspender el segundo mandato de Dilma Rousseff, nuevamente se observa un abrazo de Lula Da Silva a Rousseff, un abrazo por demás diferente a ese abrazo del 2011 en el acto de posesión de la flamante presidenta de Brasil.

Este último abrazo a los ojos de los testigos del mundo transmite un mensaje de dolor, frustración, tristeza y al mismo tiempo de apoyo y fortaleza con un significativo ademan de paternalismo y ternura cuando Lula toma de manera delicada el rostro de Dilma para luego darle unos pequeños golpes en la mejilla a manera de indicarle que siga el camino sin desmayar.

Estos ejemplos nos muestran la capacidad que tenemos los seres humanos para comunicarnos y las muchas maneras que existen a la hora de querer hablarnos y decirnos cosas más allá del lenguaje.

Estas imágenes dieron la vuelta al mundo pasando por Sur América en el que solo en Brasil se habla el portugués, pasando por Europa, Asia, África y Norte América y estoy seguro que todos entendimos el mismo mensaje de los abrazos de Lula a Dilma sin ni siquiera hablar o entender el idioma Portugués.




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