¿Dónde está Keyla, la bebé que perdió a su mamá en un feminicidio?

A más de un año del feminicidio de Sara, aún no hay rastros de su pequeña hija Keyla Sinaí. El feminicida asegura que también mató a la niña, sin embargo la Fiscalía cree que podría estar viva.

Sara Evelyn tenía 22 años cuando su ex pareja la asesinó el 6 de octubre de 2015, estudiaba Auditoría en la Universidad Mayor de San Andrés y cursaba el cuarto año de la carrera. Durante su estadía universitaria pudo obtener la “beca comedor” que le ayudaba a sobrellevar los costos de sus estudios.

Desde niña asistía con entusiasmo a su iglesia evangélica y fue allí, en su “congregación”, que conoció a su amiga del alma que le acompañaría hasta el final de sus días. Gisela y Sara fueron muy unidas desde los 13 años, hablaban de sus planes a futuro y se hacían confidencias entre ellas.

“Luis Javier Morales Herrera comenzó a salir con Sara durante tres meses que fueron intensos y a la vez tormentosos, Luis conocía que Sara recibía dinero de la beca-comedor por lo que exigía prestado Bs 50,00 y nunca le indicaba para qué lo necesitaba. Cuando Sara le contó sobre su embarazo, Luis tomó esta noticia de muy mal agrado y le indicó que debía ser interrumpido, sin embargo Sara decidió seguir con su gestación hasta el final. Desde ese momento comenzó las amenazas de muerte”, cuenta Gisela, que es su mejor amiga.

Entre 2015 y 2016 se reportaron cerca de 197 feminicidios en Bolivia, según datos de la Fiscalía General del Estado. Los departamentos que encabezan la lista son Cochabamba, Santa Cruz y La Paz; las edades de las víctimas con mayor recurrencia son de 21 a 30 años. Durante la pasada gestión la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FLCV) informó que en el departamento de La Paz se presentaron 9.288 denuncias de agresión física hacia las mujeres.

Por un tiempo, Sara dejó de recibir noticias de Luis Javier sin embargo, durante el sexto mes de gestación se dio cuenta que Luis mantenía una nueva relación; y que a la vez tenía otros hijos de distintas relaciones anteriores. Lo que le causó indignación y decidió ponerse en contacto con todas las ex parejas del padre de su hija, para averiguar cuan responsable era Luis, lo que encontró fue más irresponsabilidad con sus otros hijos.  “Decía que no se iba a burlar de ella; que tenía que ser responsable con su hija”, recuerda Gisela.

En Bolivia la asistencia familiar mínima equivale al 20% del salario mínimo, es decir que el monto mínimo es de 331 bs ($us 47). Este monto puede ser incrementado cada gestión de acuerdo con la necesidad del hijo o hija. En cuanto a los apellidos, el nuevo Código de Familias y Procesos Familiares permite la elección y orden libre de los mismos en acuerdo mutuo de los progenitores.

La fatídica mañana del 6 de octubre de 2015, Sara recibió una llamada de la madre de Luis Javier, le prometió ayuda para que su hijo cumpliera con sus obligaciones de padre. Sara accedió a un encuentro para que Keyla, en ese entonces de siete meses, conociera a su papá y abuela paterna; entonces la tragedia comenzó.

Al finalizar el día, los padres de Sara se alarmaron porque no había llegado a casa y su teléfono celular estaba apagado. Familiares y amigos comenzaron su búsqueda y dos días después la noticia del feminicidio de Sara consternó a la población en Bolivia.

Según las investigaciones, la pareja con la que el acusado mantenía una relación por ese entonces; María José Quisberth Flores, participó activamente como cómplice de la muerte de Sara y de la presunta muerte de la bebé Keyla.  De acuerdo con las declaraciones de la imputada, el 9 de octubre, el cuerpo de la pequeña niña fue dejado dentro de una bolsa en un contenedor de basura de la plaza Arandia, en la zona de Villa Fátima de la ciudad de La Paz.  Mientras que el cuerpo de Sara fue hallado el 7 de octubre por inmediaciones de la avenida Arica de la zona Rosas Pampa de la ciudad de El Alto.

En el proceso investigativo, la familia de Sara encontró varios obstáculos que hasta ahora impiden hallar justicia. En febrero de 2016 se llevó a cabo la inspección técnica ocular para conocer detalles sobre el feminicidio, sin embargo, los imputados se negaron a participar en la reconstrucción de los hechos, pese a haber admitido ser los autores confesos del crimen.

La búsqueda del pequeño cuerpo de Kelya se extendió durante semanas en el botadero de basura de Alpacoma. Según la empresa de Saneamiento y Servicios Ambientales (Sabempe) día a día se depositan 500 toneladas de basura en el lugar; jamás encontraron a Keyla.

En declaraciones a los medios, el fiscal Rudy Terrazas dijo que existía la posibilidad de que el bebé se encuentre con vida, debido a las contradicciones en las declaraciones de ambos imputados. De hecho, durante los últimos meses se realizaron algunos allanamientos en la localidad de Patacamaya (a 96 km de la ciudad de La Paz) para encontrar a Keyla.

“Siento dentro mío que mi nieta vive y siempre que me llaman a mi celular sobre el hallazgo de alguna bebé salgo corriendo para ver si es Keyla”, contó consternado el padre de Sara, quién acababa de llegar de la ciudad de Cochabamba después de haber seguido un rastro falso.

hasta la fecha, la familia de Sara todavía no halla justicia y aún mantienen la esperanza de poder encontrar a Keyla para continuar con sus vidas.

 

 




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